La ansiedad de desempeño sexual es una de las dificultades más comunes en consulta. Se caracteriza por una preocupación excesiva por el rendimiento, lo que interfiere con la capacidad de disfrutar del encuentro sexual.
Este tipo de ansiedad suele estar vinculada a pensamientos automáticos negativos, como el miedo a no satisfacer a la pareja o a “fallar”. Estos pensamientos activan una respuesta de estrés que afecta directamente la excitación.
A nivel fisiológico, la ansiedad inhibe procesos clave para la respuesta sexual, lo que genera un círculo vicioso: el miedo al fallo aumenta la probabilidad de que ocurra.
Desde un enfoque terapéutico, se trabaja en la reestructuración cognitiva, la reducción de la autoexigencia y el desarrollo de una atención plena en las sensaciones corporales.
El objetivo no es “rendir mejor”, sino reconectar con el placer y reducir la presión asociada al desempeño.
Ansiedad de desempeño: causas, impacto y estrategias terapéuticas
